Los límites del perdón Mara Rojas

 RESÚMEN DEL LIBRO.

       En esta historia tenemos un protagonista llamado Simón Wiesenthal, el cual es judío. En se relata su 
historia en el campo de concentración, en la cual un día se dirigen a un hospital militar. En este, llega una 
enfermera que lo lleva hacia una habitación en la que en su interior, hay una persona cubierta de vendas, es 
un muchacho de 21 años, el cual está apunto de morir y empieza contarle su historia. En la primera parte  
de esta historia nos habla sobre el día en el que llegaron a Dniepropetrovsk, un lugar donde palpaba el   
sufrimiento por la guerra. Y en un momento se escucha una fuerte explosión que provenía de un edificio, tras este suceso, los soldados fueron trasladados hacia otro lugar en un camión lleno de judíos. El enfermo, 
Al contarle la historia se ponía cada vez más y más nervioso. En este relato, también se menciona a Eli, 
diminutivo de Eliyahu Havani, un pequeño que sobrevivía en el gueto. 
      El protagonista se preguntaba, a cada momento mientras hablaba con el moribundo, qué es lo que quería decirle exactamente, el judío pensó que no era creyente hasta que le quedaba poco tiempo de vida, que fue cuando empezó a implorarlo, realmente todos en esos momentos necesitaban la presencia De Dios. 
      Otro día llegaron a un lugar tomado por los rusos. Los soldados, al recibir el aviso de ataque, salieron de las trincheras, pero él notó como algo le tomaba del brazo, era una familia en llamas en busca de ayuda, pero de repente explotó un obús a su lado, y fue cuando despertó en el hospital de la manera en la que el judío lo vió.
      El judío estaba confuso, en si sentir o no compasión por el moribundo, pero más confuso estaba él entre la vida y la muerte y quiere morir con la conciencia tranquila contándole todo al judío en forma de un perdón, pero este guardó silencio y se marchó. 
      Nuestro protagonista, al llegar del hospital ese mismo día, le cuenta a Arthur donde estuvo, pero sin dar 
muchos detalles de lo que le acababa de pasar. Tras un par de horas y habiéndolo pensado mejor, accedió a 
contarle a sus compañeros lo ocurrido, estos estaban celebrando la muerte del soldado, pero, a el Judío no le 
hacia tanta ilusión, sino que esto solo le hacía pensar a cada rato en qué debería de haber echo realmente y si 
había sido buena idea solo guardar silencio y marcharse.

     Joek, su otro compañero, le confesó que habría sentido miedo o inquietud por que lo hubiera perdonado ya que, cargar con la palabra de los demás es un gran pecado.

    Wiesenthal, todavía tenia la mente en la cámara de la muerte donde se encontraba el soldado, estaba
 
confuso por todo, realmente no sabía si lo que había pasado era verdad o no, incluso admitió que al día siguiente prefería quedarse todo el día en el campo de concentración antes que volver a ese hospital.

    A la mañana siguiente, todos tuvieron que volver, incluso él, que al llegar tuvo que irse de nuevo con la
 
enfermera del día anterior porque esta tenía algo importante que darle. Cuando llegaron al lugar, que era un 
almacén ella le entregó a el Judío un fajo que eran las pertenencias del soldado y en las que pegado a este, se 
encontraba la ubicación de donde estaba viviendo su madre. Por mucho que el soldado quisiera entregarle a 
él sus cosas, Simón se negó a cogerlas y se marchó de aquel almacén.
 

    Después de un tiempo Joek enferma y llevan a todos los presos del campo de concentración hacia Mathusalen donde allí a penas trabajaban, solo había muertes y cuerpos apilados en carretillas. En susliteras se incorporó un nuevo prisionero llamado Bolek, el cual solía rezar ya que estudió teología y se estaba preparando para ser sacerdote y entonces fue ahí cuando Simón le preguntó si debería de haber perdonado a aquel moribundo. Bolek le dijo que pudo morir en paz porque realmente el judío estuvo escuchando su confesión y sus disculpas y así logró liberarse de alguna forma. 


    Al pasar más el tiempo, los supervivientes fueron liberados y lograron volver a sus hogares. El Judío empezó a trabajar en una comisión que investigaba los crímenes nazis y así darse cuenta de si podía volver a tener fé en la humanidad. 


    En el verano de 1946, Simón se fue de viaje con su esposa y unos amigos, explorando la naturaleza, este al coger unos prismáticos logró encontrar un montón de girasoles y esto le recordó a el soldado después de tanto tiempo sin hacerlo. Un día de camino a Múnich logró ir a visitar a la madre de aquel soldado para así saber algo más de él y ver si le había contado la verdad.


   Llegando a la ubicación, le comunican que esa parte fue destruida por las bombas y las personas fueron evacuadas a otro lugar. Camino hacia ese lugar y puedo encontrar la señora, de nombre María, la cual le muestra un retrato de un muchacho muy apuesto. era el soldado moribundo, su nombre Karl. 


    La señora le recalco que era muy buen niño y le mostró las pertenencias que la enfermera le quería entregar al judío, y que él no acepto en su momento. También le dejó claro que le dio una educación religiosa y que sus compañeros se reían de él Por eso mismo. cuando empezó a formar parte de las juventudes hitlerianas,  fue cuando dejó de lado la iglesia y provocó una ruptura en su familia.

    Estalla la guerra y karl llega a casa con la noticia de que se ofreció voluntario en la SS, esta idea es canalizó tanto a su padre como a su madre. La mujer se lamentaba por los terribles sucesos de los judíos. Todo lo que hablaron no le resolvió del todo sus problemas y no sabía si había hecho bien y no contarle la verdad. 
    
    El judío siempre se acuerda de Karl cada vez que ve un hospital o un girasol, y piensa qué nace gente como él “gente que puede ser adoctrinada para hacer el mal“  Simón seguía cuestionándose muchas cosas, sobre todo si en realidad karl era una excepción entre todos los asesinos, pero no tenía respuesta para la pregunta.   Y lo que siempre se cuestiona es que si realmente debió perdonarlo o no, pero pensaba que el silencio que guardó en ese momento y en el que habló con su madre pudo ser más elocuente que una simple palabra.


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RESUMEN DE OPINIÓN DEL AUTOR.

EL DALAI LAMA 

    Este autor dice que debería de ser perdonado, pero sin olvidar los hechos que han causado, esos grandes crímenes.  Para que en un futuro se puedan tomar medidas por si en algún momento vuelve a ocurrir, que se pueda controlar todo.                                                                                                                    
    Nos menciona la invasión china, que tuvo tantas víctimas. Sin embargo, los budistas han mantenido sus costumbres durante muchas décadas, esto quiere decir que, si hubieran condenado los chinos como el enemigo, por su brutalidad, no sería la manera de comportarse de un budista.                                                             
    
    Básicamente, para este autor, el perdón si es importante.

MI OPINIÓN.

    Bajo mi punto de vista, no veo correcto un perdón hacia el soldado, ya que realmente, es un favor muy grande al tener que perdonar el nombre de todos los judíos, es decir, no es solo tu perdón, sino el de miles y miles de personas torturadas.
   
    Un sufrimiento como el que tuvieron que vivir esas familias, niños, básicamente, personas indefensas, que por el hecho de tener otros pensamientos, tuvieron que sufrir de tal manera.

    El perdón de parte de alguien que ha matado a tantas personas como este soldado no iba a hacer que las cosas cambiaran ni que el dejara de ser un asesino, por lo tanto, no perdonaría tal hecho, porque debería de haberse pensado antes formar parte de la SS, si sabía los terribles sucesos que le esperaban dentro de esta, y sabía que al final iba a llegar un punto en el cual se iba arrepentir. 

    En resumen, en esta vida no basta sólo con un perdón para arreglarlo todo. 



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